Servicio
Electricidad y electrónica náutica en Barcelona
Cuadros eléctricos, baterías de litio y AGM, alternadores, cargadores, corrosión galvánica e instalación de sondas, plotters, pilotos automáticos, VHF y placas solares. La avería más traicionera de un barco casi nunca es mecánica.
¿Por qué las averías eléctricas de un barco son tan difíciles de encontrar?
Porque casi siempre son intermitentes y la culpa la tiene una conexión, no un componente. Un borne con óxido conduce perfectamente sin carga y se cae en cuanto pides 80 amperios al arranque.
La frase que más oímos es «se apagan las pantallas y a veces no arranca». En más de la mitad de esos casos el problema está en el circuito de negativos: una masa común mal apretada, un terminal sin estañar, un cable de sección insuficiente montado hace quince años. Medir tensión en reposo no sirve de nada; hay que medir caída de tensión bajo carga real, punto por punto. Es un trabajo de paciencia y no de recambio, y por eso muchos talleres lo esquivan cambiando piezas caras a ver si suena la flauta.
¿Qué instalaciones hacemos a bordo?
Desde revisar y ordenar un cuadro heredado hasta proyectar una instalación de litio con solar y cargador nuevos. Siempre con cable marino estañado, protecciones calculadas y esquema entregado al terminar.
- Baterías: dimensionado y sustitución de bancos AGM, gel o litio, con separadores y protecciones.
- Carga: alternadores, reguladores externos, cargadores de muelle e inversores.
- Solar: paneles rígidos y semiflexibles con reguladores MPPT y anclaje sin perforar donde es posible.
- Cuadros: reforma de paneles, etiquetado real de circuitos y magnetotérmicos correctos.
- Electrónica: sondas, plotters, pilotos automáticos, VHF con DSC, AIS y radares.
- Protección: diagnóstico de corrosión galvánica, ánodos, aislamiento galvánico y fugas a masa.
- Sentina y seguridad: bombas automáticas, alarmas de nivel y detectores de gas.
Un detalle en el que somos inflexibles: el cable de automoción no va a bordo. Se oxida por dentro bajo el aislante, y cuando el problema aparece, tres años después, ya no se ve. Cuesta un poco más el estañado y ahorra dos visitas.
Baterías de litio vs. AGM: ¿qué conviene en tu barco?
Resumen rápido: el litio gana en peso, capacidad útil y vida si vas a fondear mucho y puedes invertir; el AGM sigue siendo la opción sensata en barcos de uso ocasional y presupuesto contenido.
| Criterio | Litio (LiFePO₄) | AGM / plomo |
|---|---|---|
| Capacidad utilizable | Prácticamente el 90-100 % de la nominal. | En torno al 50 % si quieres que duren. |
| Peso | Un tercio o menos para la misma energía útil. | Pesado; a veces útil como lastre bajo. |
| Vida | Miles de ciclos si el BMS trabaja bien. | Cientos de ciclos, sensible a descargas profundas. |
| Instalación | Requiere revisar alternador, cargador y protecciones. | Sustitución directa en la mayoría de casos. |
| Cuándo elegirlo | Fondeo frecuente, nevera, autonomía sin generador. | Salidas de día, amarre con toma de tierra, presupuesto ajustado. |
Una advertencia honesta sobre el litio: montar las baterías es la parte fácil. Lo que hay que hacer bien es el resto de la instalación —regulación del alternador, curva del cargador, protecciones y comunicación del BMS—. Hemos tenido que rehacer varios montajes de litio hechos como sustitución directa que estaban castigando el alternador del motor. Si te interesa, lo planteamos como proyecto y te entregamos esquema.
¿Qué es la corrosión galvánica y por qué debería preocuparte?
Es la pérdida de metal que sufre tu barco cuando dos metales distintos, en contacto a través del agua salada, forman una pila. Los ánodos existen para sacrificarse en ese proceso; si desaparecen en una temporada, algo está mal en la instalación.
El caso típico que vemos en pantalanes con muchas tomas de tierra: el barco recibe corriente de fuga de los vecinos y se come sus propios ánodos en meses. Lo detectamos midiendo potencial con electrodo de referencia y, según el caso, la solución pasa por aislador galvánico, revisión de masas o corrección de una fuga. Merece la pena mirarlo, porque cuando los ánodos se agotan lo siguiente en corroerse es la cola, la hélice o los pasacascos. Ese punto lo revisamos siempre en el mantenimiento anual y en cada varada.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre electricidad a bordo
¿Cuánto cuesta revisar la instalación eléctrica de un barco?
Depende de la eslora y del estado de partida: un cuadro ordenado se audita en unas horas y una instalación con veinte años de añadidos puede llevar un par de días solo de diagnóstico. Presupuestamos por escrito y sin coste tras una primera visita al barco. Lo que sí decimos siempre es que una auditoría eléctrica completa, con esquema y etiquetado, es una de las inversiones que más problemas evita a medio plazo.
Se me descargan las baterías amarrado, ¿qué puede ser?
Casi siempre un consumo parásito o un cargador que no está cargando de verdad. Medimos el consumo en reposo desconectando circuitos uno a uno y comprobamos la curva real del cargador con las baterías conectadas. Los sospechosos habituales son la nevera con termostato pegado, la bomba de sentina que cicla, un equipo de electrónica que no entra en reposo y baterías que ya no aceptan carga aunque marquen buena tensión.
¿Instaláis placas solares en cualquier barco?
Sí, adaptando el sistema al espacio y al uso. En veleros trabajamos con paneles semiflexibles sobre arco o toldilla y en motoras con rígidos sobre estructura. Lo importante no es el panel, es el regulador MPPT bien dimensionado, el cableado con sección correcta y la integración con el resto del sistema de carga. Con dos paneles y baterías en buen estado, la mayoría de barcos de fin de semana dejan de depender de la toma del pantalán.
¿Podéis instalar sonda, plotter o piloto automático?
Sí, incluida la parte que suele quedar mal hecha: pasacascos de la sonda con sellado correcto, tirada de cables protegida, alimentación con su propia protección y configuración final con calibración del piloto. Trabajamos con las plataformas habituales del mercado y, si ya tienes equipos, valoramos si merece la pena integrarlos en red o sustituirlos. La instalación se hace a bordo, normalmente en un día.
Mis ánodos duran una sola temporada, ¿es normal?
No, y conviene investigarlo. Un consumo tan rápido suele indicar corriente de fuga propia o del pantalán, ánodos de material inadecuado para el tipo de agua o una masa mal conectada. Lo medimos con electrodo de referencia y, según el resultado, montamos aislador galvánico o corregimos la instalación. Ignorarlo es caro: cuando el ánodo se agota, el siguiente metal en sacrificarse es la cola, la hélice o el propio casco.
Si tu barco tiene «fantasmas eléctricos», se pueden encontrar
Cuéntanos el síntoma y cuándo aparece. Las averías intermitentes se resuelven midiendo, no cambiando piezas.
Última actualización: · Revisado por Jordi Serra Comas, responsable técnico.