Servicio
Refrigeración e intercambiadores de motores náuticos
La causa número uno de motor parado en verano. Limpiamos y sustituimos intercambiadores de calor, bombas de agua salada, termostatos, codos de escape y circuitos calcificados en Barcelona y en tu puerto.
¿Por qué mi motor sobrecalienta solo cuando navego rápido?
Porque el circuito conserva caudal suficiente para el ralentí, pero no para evacuar el calor a plena carga. Es el síntoma clásico de un intercambiador parcialmente obstruido o de un impulsor que ya no da presión.
El agua del Mediterráneo en verano entra a 24-26 grados, con sales y materia orgánica en suspensión. Ese agua pasa por el interior de los tubos del intercambiador y deja una costra blanca que reduce la sección de paso y, sobre todo, aísla térmicamente. El motor aguanta perfectamente amarrado y en maniobra, y sube de temperatura cuando le pides dos horas a régimen de crucero. La avería, en realidad, se estuvo fabricando durante los tres años anteriores.
El orden en que lo revisamos es siempre este: filtro y grifo de fondo, impulsor, termostato, intercambiador, codo mezclador de escape y, por último, junta de culata si hay sospecha de gases en el circuito. Medimos temperaturas reales con termómetro de contacto en varios puntos antes de desmontar nada, porque en refrigeración el reparto de temperaturas dice exactamente dónde está el tapón.
¿Qué incluye la limpieza de un intercambiador de calor?
Desmontaje, limpieza química y mecánica de los tubos, sustitución de todas las juntas y prueba de estanqueidad a presión.
- Desmontaje del haz tubular y de las tapas, con recuperación de ánodos internos.
- Limpieza química con producto desincrustante controlado, sin atacar el material del haz.
- Limpieza mecánica tubo a tubo cuando la calcificación está muy avanzada.
- Sustitución de juntas y de ánodos internos, que casi nadie cambia y son críticos.
- Prueba de presión para descartar fisuras y poros antes de volver a montar.
- Purga completa del circuito y prueba en carga con registro de temperaturas.
Si el haz aparece perforado o con corrosión pasante, se sustituye: un intercambiador que mezcla agua salada con el circuito de refrigerante interior se lleva el motor por delante en muy pocas horas.
Limpieza del circuito vs. sustitución del intercambiador
Resumen rápido: mientras el haz tubular esté sano, la limpieza recupera prácticamente el rendimiento original; en cuanto hay corrosión pasante o los tubos están comprometidos, sustituir es la única opción segura.
| Criterio | Limpieza | Sustitución |
|---|---|---|
| Cuándo | Calcificación y suciedad, haz íntegro. | Corrosión pasante, fisuras, mezcla de circuitos. |
| Plazo | 1-2 días. | 1-3 semanas según recambio. |
| Riesgo residual | Bajo si la prueba de presión es correcta. | Ninguno: elemento nuevo. |
| Recomendación | Opción por defecto en revisión preventiva. | Obligatoria si aparece agua salada en el refrigerante. |
Nuestro consejo, y lo repetimos en cada mantenimiento anual: limpia el intercambiador cada tres o cuatro temporadas aunque el motor no dé síntomas. Cuesta una fracción de lo que cuesta una junta de culata y evita la llamada de socorro de agosto.
Preguntas frecuentes
Dudas sobre refrigeración náutica
¿Cada cuánto hay que limpiar el intercambiador de calor?
En aguas mediterráneas recomendamos cada tres o cuatro temporadas de uso normal, y cada dos en barcos que navegan mucho en verano o que amarran en zonas con agua turbia y cargada. Es un intervalo preventivo: si esperas al síntoma, ya has castigado el motor con al menos un episodio de temperatura alta. En la revisión anual comprobamos el reparto de temperaturas y eso nos dice si el momento ha llegado antes de lo previsto.
Ha saltado la alarma de temperatura, ¿qué hago en ese momento?
Reduce a ralentí, comprueba que sale agua por el escape y, si no sale, para el motor. Con el motor parado y frío, revisa el filtro de agua salada y el grifo de fondo: una bolsa de plástico en la toma es una causa habitual y se resuelve a bordo. No abras nunca el vaso de expansión en caliente. Si sale agua y la temperatura sigue alta, regresa a régimen mínimo y llámanos antes de volver a forzar el motor.
¿Puedo limpiar yo el circuito con productos del supermercado?
Mejor no. Los desincrustantes domésticos atacan aleaciones de cobre y aluminio del haz tubular y pueden dejarte un intercambiador poroso en pocas aplicaciones. Lo que sí puedes hacer tú, y ayuda mucho, es limpiar el filtro de agua salada cada salida y comprobar que el chorro del escape es abundante. El resto se hace con producto específico, tiempos controlados y prueba de presión posterior.
¿El refrigerante interior también hay que cambiarlo?
Sí, cada dos o tres años, aunque el nivel esté correcto y el color parezca bueno. El anticongelante náutico lleva aditivos anticorrosión que se agotan y, cuando lo hacen, el bloque empieza a picarse por dentro sin que se vea nada desde fuera. Comprobamos densidad y pH en cada revisión anual y te decimos si toca cambiarlo; es una de esas cosas baratas cuyo olvido sale muy caro a los diez años.
¿Trabajáis con motores refrigerados por quilla?
Sí, y son sistemas que envejecen distinto: aquí el problema no es la calcificación interior, sino el ensuciamiento exterior de la quilla o serpentín y el estado del circuito cerrado. Limpiamos y comprobamos caudal, revisamos el estado del sistema en cada varada y verificamos que el codo de escape refrigerado —cuando lo hay— no esté obstruido. El diagnóstico se hace igual: midiendo temperaturas en puntos concretos del circuito.
Antes de que la alarma suene en medio de una salida
Revisar la refrigeración en invierno cuesta una fracción de lo que cuesta una junta de culata en julio.
Última actualización: · Revisado por Jordi Serra Comas, responsable técnico.